Daños por Antibióticos

Así empieza la contraportada del libro de uno de los mayores, si no el mayor investigador sobre el Microbioma Humano, de hecho el Director del Proyecto del Microbioma Humano, llamado Martin J. Blaser:

Te invitamos a explorar el enmarañado universo del Microbioma Humano, en el que las bacterias y las células humanas llevan cientos de miles de años coexistiendo en una armoniosa simbiosis responsable del equilibrio y la salud de nuestro cuerpo.

Hoy, nuestra desmesurada dependencia de los antibióticos están comprometiendo este Edén imperceptible al ojo humano. El abuso de estos medicamentos amenaza con la extinción de nuestros irremplazables microbios, situación que conlleva gravísimas consecuencias para la salud: obesidad, asma, diabetes e incluso la aparición de determinados tipos de cáncer. A lo largo de estas páginas, el doctor Blaser nos presenta los diversas laboratorios y estudios que investigan estas cuestiones y nos convierte en testigos de sus inquietantes hallazgos.
SOS Microbio es un análisis de extrema urgencia de los efectos perjudiciales del abuso de antibióticos que no solo aportan un gran número de pruebas irrefutables, sino que también brinda consejos para evitar problemas de salud nefastos para el futuro.

Libro: SOS MICROBIOS. CÓMO NUESTRO ABUSO DE LOS ANTIBIÓTICOS AVIVA LAS PLAGAS MODERNAS

Martin J. Blaser

Además de ser bien conocido por su defensa a favor del Helicobacter Pylori y la conservación de nuestro microbioma humano como conservador de nuestra salud, ya dejó constar como los antibióticos eliminan colonias bacterianas como el Helicobacter Pylori y cómo esa disbiosis se hereda al igual que la genética, por ejemplo con esta declaración en la revista «Science Friday«:

«¿Los antibióticos erradican H. pylori de nuestros estómagos por completo y para siempre?
Pueden. Hay evidencia de que alrededor del 20 por ciento de las personas que tienen Helicobacter pylori lo pierden con un curso de amoxicilina, que es un antibiótico muy ampliamente utilizado, probablemente el más utilizado en el mundo. Así que si una niña tiene Helicobacter pylori y toma amoxicilina, para cuando sea madre, podría haber perdido la bacteria.
«
La bacteria desaparece de nuestros estómagos – Science Friday

Otro artículo muy interesante y que desde la asociación compartimos, sería la relación entre la extinción de nuestro microbioma por nuestra culpa y, por ende, la del ser humano. De por sí ya es un hecho que es raro encontrar a personas reamente sanas en nuestras sociedades y eso es debido a la gran pérdida de microbioma que henos provocado, sobretodo desde las últimas décadas. En buena parte debido a los antibióticos, pues pagamos un alto precio, aunque también debido a los malos consejos alimentarios y la pirámide alimentaria moderna, que lleva a inflamación, disbiosis, con ello pérdida de microbioma que nos protege de infecciones y, por tanto, para rematar caemos en los antibióticos debido a la infección provocada. Ya se está evolucionando a una especie humana enferma mantenida con medicamentos, si quisiéramos ponerle una etiqueta sería el «Homo Infirmus«, de hecho se ha extendido la idea de que es normal la enfermedad, es normal que todo el mundo tenga algo, cuando no es así. Esto no ocurría antaño, tampoco en las actuales tribus de cazadores-recolectores donde no existen las enfermedades modernas (cáncer, diabetes, autoinmunidades, enfermedades inflamatorias…) e incluso hasta hace no mucho, el raro era el enfermo antes de las décadas de los 2.000, pero como vemos estas enfermedades crecen exponencialmente. Cuando ya sea inviable hasta mantenernos vivos con medicamentos, aunque sean mejores como los sintetizados por ARN, ¿Qué ocurrirá con la especie humana? ¿Nos extinguiremos a nosotros mismos por nuestra inconsciencia, ignorancia e incompetencia? Veamos el fragmento del profesor Blaser en el periódico «El País«, con el titular «“Tomar antibióticos o someterse a una cesárea tiene costes ocultos”. El investigador de la Universidad Rutgers advierte de que un mal uso de los antibióticos puede provocar efectos catastróficos a gran escala«:

«Todo el mundo está tratando de dividir el mundo en blanco y negro y casi siempre es gris. Helicobacter es mala para nosotros y es buena también. Como científicos, tenemos que entender mejor la relación que tenemos con la bacteria, para entender en qué gente tendríamos que erradicarla y en quién la tenemos que mantener o recuperar. No conocemos las respuestas a estas preguntas y estamos tratando de poner a todo el mundo un zapato de la misma talla. No es correcto. Una de las mejores defensas contra las grandes infecciones es un microbioma normal y para mantenerlo deberíamos dejar de usar los antibióticos como ahora

Hace unos 20 años se vio claro que Helicobacter pylori estaba desapareciendo, pero no se tomó nota o se pensó que era bueno que desapareciese. Me intrigó, porque nunca pensamos que uno de nuestros microorganismos pudiese desaparecer, que se extinguiría. Y entonces postulé que si un organismo desaparece, podría provocar la desaparición de otros. Y durante los últimos 20 años es exactamente lo que hemos visto. Estamos perdiendo diversidad ecológica. De acuerdo al trabajo de mi esposa [la investigadora María Gloria Domínguez-Bello], que estudia a amerindios en la jungla de Sudamérica, comparando su microbioma con el nuestro, vemos que hemos perdido ya un 50% de nuestra diversidad. Nuestro ecosistema se está agotando.

P. Usted compara esta tendencia con el cambio climático. ¿Qué problemas prevé en el futuro si no se actúa?

R. Preveo principalmente dos problemas muy serios. El primero es la expansión de enfermedades que ya estamos viendo crecer. Más obesidad, más asma, más alergias alimentarias, más autismo, más intestino irritable, más enfermedades del esófago.

Pero lo que más me preocupa es lo que llamo el invierno antibiótico. Es algo que asusta. Porque en la historia de la humanidad hemos sufrido a invasores muy malos que mataban a mucha gente, y hablo de microbios, no de invasores humanos. Una de las mejores defensas contra estos invasores es un microbioma normal y para mantener este microbioma normal deberíamos dejar de usar antibióticos de amplio espectro como hacemos ahora«
“Tomar antibióticos o someterse a una cesárea tiene costes ocultos” | Ciencia | EL PAÍS (elpais.com)

Aunque son muchos los investigadores, las investigaciones y cientos de millones de dólares invertidos en todo el mundo en investigaciones sobre el microbioma y la nutrición evolutiva (van de la mano), podemos quedarnos con otros fragmentos de otra entrevista realizada al investigador Jeffrey Gordon. Periódico «El País» titular «Premio para el biólogo que descubrió la simbiosis humana con las bacterias. El equipo de Jeffrey Gordon demostró la influencia de la microbiota intestinal en la fisiología» :

«“Mucha gente piensa en los microbios en términos bélicos, como si fueran enemigos”, dijo ayer Gordon al conocer la decisión del jurado. “Pero lo que han desvelado nuestras investigaciones es que los microbios pueden ser nuestros amigos”. El galardonado ha destacado que, en realidad, las personas somos “una mezcla de componentes genéticos y celulares de microbios y humanos”, por lo que se debería adoptar “una visión más amplia” de la condición humana.

Esa es la premisa del libro divulgativo Contengo multitudes del periodista Ed Yong, quien explica que “tenemos alrededor de 30 billones de células humanas y 39 billones de células de microbios, prácticamente un empate”. Sin embargo, la variedad de los microbios es abrumadora; juntos reúnen cien veces más genes de los que contiene el ADN de una persona. “En ese sentido somos más microbianos que humanos”, dice Gordon.

Apenas un centenar de bacterias son dañinas, frente a los miles que son inocuas e incluso necesarias para nuestro organismo. Los experimentos con ratones de Gordon le llevaron a encontrar una bacteria fundamental para metabolizar alimentos: sin ella, los animales del laboratorio no podían asimilar determinados compuestos. “Las bacterias nos otorgan habilidades que nosotros mismos no hemos evolucionado”, explica el científico.

Reconocer la diversidad de microbios que habitan en el intestino ha sido fundamental para entender el papel de la microbiota en problemas de salud. Para investigar estos microbios, Gordon y su equipo recurrieron a ratones criados en condiciones estériles, sin microbiota propia. Al colonizarlos con microorganismos conocidos, han podido demostrar que las bacterias tienen un papel causal en el desarrollo de enfermedades como la obesidad y en el tratamiento de la malnutrición. Las investigaciones sugieren que no hay microorganismos que engordan y otros que adelgazan, sino que el efecto de cada microbiota es personal y “lo importante es la interacción” entre las bacterias y las células humanas.

La microbiota afecta al cerebro

Preguntado en rueda de prensa, Gordon ha contado por videoconferencia esta mañana que las bacterias del intestino incluso secretan moléculas que afectan al desarrollo y al estado del cerebro, y por lo tanto pueden influir en la evolución de enfermedades neurodegenerativas, en la salud mental y en el comportamientoEn experimentos con ratones, se ha comprobado que los animales que reciben un trasplante fecal de personas con depresión reproducen síntomas propios de esa enfermedad. En nuestra especie, también se conocen vínculos entre enfermedades gastrointestinales y condiciones psiquiátricas como el autismo, la ansiedad o la depresión.

[…]

El profesor estadounidense también ha comunicado una observación “alarmante”: la microbiota de las personas que viven en países occidentalizados tiene menos diversidad de especies bacterianas. “No es una buena noticia. Creemos que es un reflejo de nuestro estilo de vida, de nuestra dieta y quizás de lo que consumimos, incluyendo el uso abusivo de antibióticos”, afirma.«

Como podemos ver y solo observando un par de entrevistas a un par de investigadores sobre el microbioma, vemos la gravedad y el alcance del daño que nos estamos haciendo. Hemos vivido y vivimos una pandemia de COVID-19, y como bien han expuesto loas investigadores, lo que mejor nos protege de infecciones es tener un buen microbioma. Por eso a quiénes nos lo han dañado nos afecta mucho más gravemente, aunque también cualquier otro tipo de causas como una gripe, alergias alimentarias graves, ambientales, etc. También así se explica como personas pueden ponerse tan graves e incluso morir de COVID y otros nos, y la explicación es que los que peor microbioma tienen estánamos mucho más expuestos. Si aún nos queda duda sobre ello, aquí se muestra específicamente en éste mismo artículo de investigación:

«La composición de la microbiota intestinal refleja la gravedad de la enfermedad y las respuestas inmunitarias disfuncionales en pacientes con COVID-19

Conclusión Las asociaciones entre la composición de la microbiota intestinal, los niveles de citoquinas y los marcadores inflamatorios en pacientes con COVID-19 sugieren que el microbioma intestinal está involucrado en la magnitud de la gravedad de COVID-19, posiblemente a través de la modulación de las respuestas inmunitarias del huésped. Además, la disbiosis de la microbiota intestinal después de la resolución de la enfermedad podría contribuir a los síntomas persistentes, lo que pone de relieve la necesidad de comprender cómo los microorganismos intestinales están involucrados en la inflamación y el COVID-19.«
La composición de la microbiota intestinal refleja la gravedad de la enfermedad y las respuestas inmunitarias disfuncionales en pacientes con COVID-19 | tripa (bmj.com)